ADAM Y MICHAEL
MIKEL TORRES 1.C
Esta
es la historia de Adam, un chico de 13 años que vive en el centro de Ámsterdam,
junto a su padre ya que su madre murió en un accidente de coche. Su casa es
bastante grande y bonita, tiene cinco habitaciones incluyendo el baño y la
cocina. No tiene hermanos y por tanto tiene una habitación para él. El sueño de
Adam es llegar a ser actor; no le falta mucho porque a su edad ya lo han
nombrado como mejor actor de toda Alemania. Su única debilidad es que se toma
muy mal verse superado por otra persona actuando, aunque sea bastante difícil,
cuando le ocurre se enfada bastante.
Adam
recibe clases del que fue el mejor actor de Europa, también Alemán. Recibe las
clases a diario, excepto los domingos que se los toma de descanso, ya que a su
padre le parece mucho tiempo dos horas cada día.
Un
día Adam se dirige hacia la escuela donde estudia, “La Arbans academi” y se
encuentra con un amigo y se para para hablar con él.
–Hola
Joe, ¿qué tal te encuentras? –le preguntó Adam.
–Hola
Adam, yo bien, ¿y tú? –le respondió Joe.
–Bien,
aquí yendo al instituto. ¿Vendrías con migo? –le propuso Adam.
–¡Claro
que sí! –asintió Joe con ganas.
Y
así se dirigieron al instituto, donde se encontraban sus demás compañeros.
Estuvieron jugando un rato y después entraron a clase de Matemáticas. Ya en
clase y todos sentados el profesor empezó a dar clase. Pero de repente, dos
compañeros empezaron a pelearse entre ellos; Adam y otros amigos intentaron
detenerles, pero no sirvió de nada porque siguieron peleándose y además de eso,
Adam recibió un golpe bastante duro a la altura de la cabeza y lo llevaron a la
enfermería. Mientras, sus dos compañeros dejaron de golpearse debido al
incidente y empezaron a preocuparse.
A
la tarde, ya todo pasado, Adam se dirigía al teatro donde normalmente ensayaba,
allí se encontró con su monitor, que se encontraba con un chaval de su edad.
Adam se sorprendió mucho al ver a ese chico, porque a esa hora no ensayaba
nadie a parte de él. El joven era alto y delgado, tenía los ojos azules y el
pelo claro. Tenía pinta de ser inteligente y buen actor.
El
profesor le explicó quién era aquel niño y que hacia allí, se llamaba Michael y
provenía de un pueblo cercano a Ámsterdam; había venido para aprender a actuar
mejor. Empezaron a ensayar y a medida que pasaba la clase, Adam empezó a pensar que Michael podría ser
mejor actor que él.
Al
finalizar la clase el instructor se quedó hablando con Adam sobre Michael y las
siguientes clases.
–Adam, ¿te podría explicar una cosa? –le
comento el profesor.
–Claro
que sí –asintió Adam tranquilo.
–Puesto
que Michael es buen actor, ¿Qué te parecería que lo introdujera en tus clases?,
para que aprendieseis uno del otro.
–¡Me
encantaría! –exclamó Adam irónicamente.
–Gracias
Adam, agradezco mucho tu amabilidad –murmuró el instructor agradecido.
Adam
no se vió del todo superado por Michael, pero se sintió dolido ya que su premio
como mejor actor de Alemania peligraba con Michael en el mismo teatro que él, y
no solo eso porque ensayarían juntos y con el mismo monitor. Se sabría sus
trucos y debilidades. Aunque Adam no solo pensaba en negativo, él también se
sabría sus debilidades.
Pero
Adam no se quedó del todo satisfecho e intentó pensar algún plan para superar a
Michael con facilidad. Estuvo casi tres horas pensando algo, pero nada. Sin
embargo de repente se le ocurrió algo, que era hablar con Michael sobre su vida
y su familia, para ver cuáles eran sus debilidades. Adam estaba
entusiasmadísimo con el plan, tanto que lo intentaría ejecutar el viernes,
dentro de un par de días.
Llegó
el viernes y Adam se reunió con Michael en un bar cercano al teatro. Era de
color marrón oscuro y olía a pintura, era bastante amplio por dentro y por
fuera. Allí se encontraba mucha gente tomándose un café o alguna otra bebida.
Mientras
hablaban se tomaron un zumo cada uno. Adam le empezó a preguntar sobre la
familia y de su vida personal.
–Hablemos
de tu familia, ¿qué tal? –le comentó Adam a Michael.
–Teniendo en cuenta
que mi padre murió el año pasado, un poco mal –murmuro cabizbajo Michael.
–Pero,
y entonces, ¿con quién vives? –volvió a comentar Adam.
–Ahora
mismo con mi madre. Ha encontrado novio y nos vamos a mudar a su casa –comento de nuevo.
–Lo
siento, ¿te sentirás mal no? –interrogó Adam a Michael.
–Sí,
un poco. Por otro lado el novio de mi madre fue de los mejores actores de Europa
y me ha dicho que con su ayuda llegaré muy lejos.
–Lo
siento Michael, pero me tengo ir. Debo hacer un par de cosas en casa.
Adam
se fue muy pero que muy disgustado a casa, pensó que todos los logros que había
conseguido, se los podría arrebatar Michael.
Por eso le pidió a su padre que lo apuntara a alguna otra escuela de teatro
para que mejorara aún más, y que así pudiera superar a Michael.
Dentro
de una semana y media, se celebraría la competición europea de mejores actores.
Sería en Lyon, Francia y muchos actores de la edad de Adam y Michael acudirían
allí. Todos aquellos artistas que acudirían allí tendrían muy buen nivel y por
eso, tanto como Adam y Michael se tendrían que esforzar al máximo.
Llegó
el día de la competición, allí se encontraban todos los cómicos. Ala mañana se
realizaron las primeras pruebas para descalificar a los jóvenes que no lo
hacían muy bien, ese sin embargo, no fue el caso de Adam y Michael, que sí que
pasaron a la siguiente, además con facilidad.
Ya
en la siguiente ronda, la competencia mejoró pero aun así consiguieron pasar a
la semifinal, donde se reunirían tan solo ocho actores. La dinámica de los
cuartos sería de la siguiente forma: se repartirían unos guiones a cada uno de
los actores, interpretarían la obra asignada y de ahí se elegirían a los
finalistas. Pero esta vez el jurado no serían los jueces, si no que el tribunal
serían los espectadores.
Se
celebró la obra, delante del todo el público de Lyon. Verdaderamente, a la
gente le gusto la obra, pero claro, solo podían elegir a cuatro de los ocho
actores. El público empezó a votar, y al cabo de un cuarto de hora las
votaciones salieron a la luz. Los nombres de los ganadores aparecieron en una
pantalla gigante, entre esos cuatro intérpretes, dos de aquellos eran Adam y
Michael. Estaban muy contentos y eufóricos después de ver los resultados. Más
tarde se fueron a saludar y a felicitarse entre ellos.
Llegó
el día de la final, Adam le pidió a Michael una cosa, que era formar un pequeño
equipo para conseguir ellos el premio; les dirían al jurado que compartirían el
premio y que sería para ambos. Salieron a los escenarios convencidos de que
iban a ganar, pero todo salió mal. Intentaron formar equipo, pero como no
habían ensayado aquello, se vieron superados por uno de los talentosos jóvenes.
Explicaron a los jueces que querían compartir el segundo puesto y los jueces
les dejaron compartir su segundo puesto.
Volvieron
a Ámsterdam, tristes por no haber conseguido el primer puesto pero contentos
por haber afianzado su relación como mejores amigos.
Así
se acaba esta historia sobre dos jóvenes que al principio no se conocían de
nada y al final acaban siendo mejores amigos.
FIN
UNAS VIDAS DE LO MÁS CORTAS
Olatz Basabe 1C
Laura
era una de mis peores enemigas y una de las personas más extrañas,
extraordinarias e interesantes que he podido conocer. Ella tenía 14 años cuando
la conocí. Era alta y delgada. Su pelo liso, largo y marrón, brillaba con los
rayos de sol, y algunos mechones se le volvían dorados. Su mirada era espectacularmente
maravillosa. Esos ojos que expresan cierta mirada que era tan particular eran de color
azul índigo. Ella era una chica inteligente, fuerte, y le gustaba el surf. No
solía comer en condiciones y a su causa tenía
problemas de anorexia. Sus padres murieron cuando ella apenas tenía 4
años.
A
los cuatro años de la pequeña se quedo a vivir con su hermana Claudia de 20
años en Alicante, Valencia. Claudia era bajita y un poco gordita, con el pelo largo,
ondulado y anaranjado. Sus ojos parecían dos aceitunas verdes que decoraban su
pequeña, pecosa y redonda cara. La adolescente era borde con las personas
desconocidas, a pesar de tener un buen corazón, a esta también le gustaba el
surf, y estudiaba medicina.
Como
iba diciendo, vivían en Alicante, un ligar de temperaturas variadas pero sin
muchas precipitaciones. Allí había unas cálidas, cristalinas, refrescantes y
bonitas playas, al lado de unos puertos grandes, ruidosos y mareantes. También
contenía coloridas, viejas y estrechas calles, por otra parte también había
calles modernas, repletas de tiendas y de gente.
Yo
soy David un chaval de la calle, sin padres y sin casa, aficionado al surf de
16 años. Soy pelirrojo con pecas y tengo unos bonitos y claros charcos de color
celeste en mi alargada cara. Me gusta la muerte y he estado en un centro de
menores dos veces, una por matar a dos personas, los padres de Laura, y la otra
por quemar un coche. Pero yo creo que dentro de mí está esa persona amable,
cariñosa que todos esperan.
Unos
días después, estaba Laura dirigiéndose a una de las cálidas y bonitas playas, cuando
le pregunté:
–¿Ya te estas preparando para la competición
de verano?
–Si David, porque si no me cuesta
volver a empezar. ¿Y tú cuando empiezas a entrenarte? -afirmó ella
pacíficamente.
–Todavía
no lo he pensado, pero no tardaré mucho -contesté, y seguí caminando sereno.
Al
cabo de un rato, mientras volvía de darme un agradable paseo por el paseo que
está cerca del mar, no pude contenerme, y retrocedí, y percaté que era lo
suficientemente buena para ganarme en la competición. ¡Tenía que hacer algo
para impedirlo! Pero no seme ocurrió nada en ese momento, entonces acudí a un
buen amigo mio en quien confiar. Cuando entré por la puerta lo primero que pude
admirar de él, era que estuviera solo en esa morada de desorden absoluto. A
continuación le conté lo que había visto, y le propuse:
–¿Y
si le cortamos las quillas?
–Espera
David- me dijo -. ¿Qué son las quillas?
–Son
las aletas colocadas en la parte trasera de la tabla- contesté yo.
–Me
parece buena idea, pero si en vez de hacer que se lesione el día de la
competición, podríamos hacer que se
lesione días antes de competir, eso sería más natura -expuso el.
–De
acuerdo.- afirme con certeza.
Una
semana después, Laura iba a la playa, a hacer su entrenamiento matutino. Mientras
estaba estirando, David se acercó y le cortó las quillas. Cuando la chavala
cogió la tabla no se dio cuenta y se lanzó al agua. De pronto intentó coger una
ola y se dio contra las rocas. A continuación llamaron a su hermana y una
ambulancia. Cuando llegó la ambulancia se la llevaron al hospital. Tenía una de
las costillas rotas y una fisura en el tobillo.
Cinco
meses después, el día de la gran competición de surf. Pero Laura estaba
recuperándose de su lesión, y no podía competir. Ella estaba llena de furia, y
no quería que David fuera el ganador, pero no había nada que hacer. Cuando el
torneo acabó se supo el ganador, por supuesto fue David.
Cuando
la muchacha se recupero, tres meses más tarde de la competición, pidió a la
federación que se volviera a jugar el torneo para que ella pudiera participa.
Después de una cuanta discusiones con ellos y con los concursantes, ella
consiguió lo que quería pero con una condición, que su hermana compitiera junto
a los demás concursantes.
El
nivel de todos estos adolescentes era muy alto. Todos hicieron unas actuaciones
espectaculares, las olas eran perfectas para ello. David hizo unos giros
impresionantes, Claudia se mantuvo encima de la tabla elegante mente y Laura
cogió unas olas preciosas. Se dijeron las puntuaciones, Laura quedo en primer
puesto, en el segundo estaba David y en el tercero un joven de Bilbao.
Un
año más tarde, el 22 de Abril de 2013, Laura y David empezaron a salir y
Claudia se fue a vivir a Manhattan por que no pudo acabar su carrera de
medicina en España, aquellos eran muy felices, los dos hacían lo que les
gustaba y encima juntos, por que les gustaban las mismas cosas, y ya no se
llevaban tan mal. Un día después Laura
celebró su cumple con todos sus amigos y rivales. Fue muy divertido estuvieron
en la playa t después cenaron en un pequeño restaurante.
Tres
meses después, tuvieron que operar a Laura del pie por la lesión que le produjo
David, por que no se le había curado del todo. Una vez curada pudo volver a
practicar surf sin ninguna molestia y disfrutando perfectamente.
Unos
años después, todo iba bien, hasta que un día Laura fue asesinada en su propia
casa. Yo estoy muy herido porque era todo lo que tenía. Después de unos largos
días de espera, se empezó la investigación. Se llevaron el cuerpo, lo
investigaron y lo enterré. Dos meses después se descubrió que la asesina fue su
propia hermana. La metieron en la cárcel durante un tiempo largo, y al salir se
suicidó.
Yo
ahora unos cuantos años más tarde sigo con el vacío que me dejó su muerte, y
sigo si saber nada de su hermana. Pero
aun que sigo dolido me he casado y he creado una familia preciosa con una
mujer, que no es capaz de superar a Laura, le da un poco de sentido a mi vida.
FIN
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