Olatz Elosegi 1C/Lisdania Rodríguez 1C


Una chica diferente
Olatz Elosegi 1C


Son las 7:00 de la mañana, cuando suena el despertador de Ruth. De un salto se levanta, sale de la habitación, y corre a la ducha. Todos los días hace lo mismo. Después, ya preparada, va a la cocina, desayuna corriendo, y sale disparada hacia la parada del autobús.
Ruth tiene 16 años, y estudia en 2º de bachillerato, en un instituto en el centro de la ciudad, por lo que todos los días  a las 7:30 tiene que coger el autobús.
En la parada del autobús, se reúne con sus dos mejores amigas, Tania y Sara. Tania es una chica lista y trabajadora, y de mayor quiere ser abogada, le encantan las leyes y mandar. Sara en cambio, es una chica vaga, y no le gustan los estudios, su sueño es llegar a casarse con un príncipe. Juntas van al instituto Sand Smid. El viaje en el autobús dura una hora, ellas pasan el rato charlando.
Al bajarse del autobús suena el timbre y tienen que ir a clase corriendo. Las tres están en 2º B. Cuando entran en clase, Ruth deja su mochila en la silla, y empieza a hablar con la de atrás hasta que viene la profesora. Sara en cambio, empieza a hablar con el primero que se le cruza y Tania, al entrar a clase se sienta y saca el material que corresponde.
Cuando entra la profesora, Ruth y Tania ya tienen el material listo,  pero Sara tiene que sacar todo y además del material, también saca una lima de uñas y una revista. Al  comienzo de la clase la profesora corrige los ejercicios del día anterior y empieza a explicar un nuevo tema. Después de las clases de la mañana, toca el recreo.
En el recreo siempre están sentadas en el mismo banco, y siempre están en las mismas cuadrillas. Cuando suena el timbre vuelven a clase, y siguen estudiando hasta la hora de comer. Después de comer, a las 15:30 Ruth tiene inglés, por ello se queda con sus amigos en el patio hasta esa hora, eso solo ocurre los miércoles y viernes, el resto de los días está en clase hasta las 16:30 y luego espera al autobús con sus amigas, para regresar a su casa.
En su casa no hay nadie, porque sus padres están trabajando. Abre la nevera, se prepara un bocadillo y sube a su habitación. Cuando vienen sus padres, baja a la puerta y les saluda. Luego ayuda a su madre con la cena, mientras su padre se baña. Los tres cenan juntos y se cuentan lo que han hecho durante el día. Después van a dormir.
Todos los días, desde que se levanta hasta que se acuesta  son iguales.
Pero un día, durante la cena, Ruth discute con sus padres, y decide escaparse. Se instala en la casa de una tía suya en la que no vive nadie. La casa está en un barrio raro y pequeño. En ese barrio todas las casas son viejas, incluida la suya, son de color bermellón y con un jardín trasero. Su casa por dentro tiene las paredes agrietadas y el color desgastado; el suelo está lleno de polvo; y los muebles de la casa están todos rotos y son todos muy viejos. Al ver la situación, decide cambiar los muebles y pintar las paredes. Finalmente, después de dos días termina de pintar y decorar la casa.
Una mañana intenta buscar trabajo en un bar:
   - Perdone, ¿Tiene trabajo de camarera?
   - Si, por supuesto, pasa que te doy tu uniforme.
La chica cuando ve el uniforme, le parece un poco raro..., pero no se queja. Es un vestido corto, y de color verde azulado, y tiene un bolsillo negro en el lateral derecho.
   - Para trabajar, tienes que ponerte dos coletas, las gomas tienen que ser de color blanco ¿Entendido?- dijo uno de los empleados del bar.
   - S..S...Si...- dijo Ruth un poco confundida.
   - Perfecto!! Entonces empiezas mañana a las 8:00.
A la siguiente mañana, se levanta a las 7:00 para ducharse, y para prepararse para el nuevo trabajo. Al terminar sale de casa toda preparada y lista para el primer día de trabajo.
Ruth lleva dos coletas y el vestido. Le queda precioso.
Cuando llega al bar, mira al chico que esta en el mostrador, y le dice:
   - Hola, tu debes de ser la nueva, ¿no?
   - Si.   
   - Bien, ¿como te llamas?
   - Ruth...
   - Yo Raúl, encantado de conocerte.
   - Igualmente.
   - No quiero ser pesada, pero, ¿donde esta el jefe?          
El chico se ríe y dice:
   - Lo tienes delante de ti- dijo.
   - Aaah!! Perdón, creía que era el hombre de ayer, no lo sabía- Ruth  se sonrojo.
 - Tranquila, da igual, ese hombre era mi hermano, el que contrata- dijo Raúl sonriendo.
   -  Cambiando de tema, ¿por dónde tengo que empezar?- preguntó Ruth.
   - A si, tienes que barrer el suelo, y después, tienes que limpiar las mesas.
   - ¡Vale! ¡Perfecto!- dice Ruth entusiasmada de empezar.
Después de barrer el suelo y limpiar las mesas, abren el bar, y empiezan a servir a los clientes.Al cerrar el bar, tienen que limpiarlo y dejarlo todo como estaba a la mañana.
   - Bueno,- dice Raúl- ¿que tal en tu primer día de trabajo?
   - Bien, para ser mi primer día yo me he visto muy bien.
  - A mi me has impresionado!- dice Raúl- yo que creía que ibas a tirar tazas, vasos...- Raúl bromea.
   - Oye!!! ¿Creías que iba a tirar algo? ¡ Que majo!
   - Jajaja... ¡A que si! ¡Soy muy majo!- le sigue tomando el pelo.
Los dos se ríen.
   - Ruth, no quiero ser cotilla pero, ¿tú de donde eres?
A Ruth se le quita la sonrisa de la boca, y responde bajando el tono, que de las afueras de la ciudad New York. Raul, sin importarle su tono de voz, le  pregunta porque esta aqui, haber si se a mudado. Ella a medio llorar, responde que podria ser asi. El empujado por la curiosidad, le pregunta porque dice que se podria decir asi. Ella, pálida, le dice que si se lo cuenta haber si se lo va a decir a alguien. El le promete que no se lo va a decir a nadie, y ella le responde, que se a escapado de casa, y que había dejado la escuela. El chico, sorprendido, le dice que este tranquila, que el tambien se habia escapado de casa. Entonces Ruth, le pregunta porqué se escapó de casa, y él le responde que porque sus padres no les comprenden. Entonces empiezan a hablar de lo duro que es ser adolescente, y que sus padres nunca les entienden. Al cabo de un rato, ya cansados de la conversación. Los dos se callan durante un instante, y después del silencio, empiezan a conversar de nuevo. Empieza hablando Raúl, comentando que es la hora de cerrar el bar, y Ruth, saluda a Raúl con un sonriente hasta mañana. Raúl, le afirma que puede contar con el pa lo que quiera. Y con eso termina la conversación.
Ruth cansada, se va a casa corriendo. Al llegar a casa, empieza a hacer la cena, y después come en el salón, mientras está con el ordenador, intentando localizar a sus amigas. Cuando ve que no hay ni rastro de ellas, se va a la cama e intenta dormir.
Al siguiente día, suena el despertador a las 7:00 de la mañana, se levanta y se va a la ducha, se viste para ir al trabajo, y entusiasmada por ver a su nuevo amigo sale de casa. Cuando llega:
   - ¡Hola!- dice Ruth entusiasmada- ¡Buenos días!
   - ¡Hola Ruth! ¡¡Buenos días!! ¿Qué tal has dormido?
   - Bien, ¿Y tu?
   - ¡Muy bien! ¡Preparada para trabajar!
   - ¡Eso creo!
 - Muy bien, entonces empieza a poner las sillas y las mesas, y después limpia las mesas. Cuando hayas terminado me avisas.
Ruth empieza a hacer lo que Raúl le ha mandado. Al terminar de hacer la tarea, abren el bar. Al cabo de unos instantes, la gente empieza a llegar por todos los sitios, y Ruth y Raúl, empiezan a servir los pedidos. De repente, pasa corriendo, sin mirar, una chica, y se choca con Ruth. La chica, tenía el pelo largo y negro, y sus ojos eran marrones claritos. Aquella chica estaba asustada. Ellos, le invitan a tomar algo y a que se tranquilizara un poco.
Ruth, empujada por la curiosidad, le pregunta:
   - ¿Porqué estás tan preocupada?
   - Había dos chicos que me perseguían....- susurra la chica.
   - Pero, ¿porqué? ¿Porqué no llamas a tus padres?
  - No puedo- responde la chica- se murieron cuando mi hermana y yo teníamos solo 4 años.
   -  ¿Y donde esta tu hermana?- pregunta Ruth.
   - No lo se, al ser huérfanas nos llevaron al orfanato. A ella la adoptaron con 5 años, y me separaron de ella. Ahora la busco para al fin tener una familia de verdad.
En aquel instante, surgió un silencio entre ellos.
   - Y ¿sabes dónde vive tu hermana?- pregunta Ruth intentando romper el silencio.
   - Si, se llama Ruth...
Ruth al escuchar eso, asombrada dice:
   - Sabes, yo tambien me llamo Ruth, tambien soy huérfana, y me adoptaron con 5 años, pero no recuerdo haber tenido una hermana...
    - Entonce tu... ¡Podrías ser mi hermana!- exclamó ilusionada.
    - Pero como he dicho, yo no recuerdo haber tenido una hermana...
    - Pues ahora que lo pienso, tu y ella teneis el mismo rostro...- dice Raul pensativo.
Ruth después de haber escuchado aquella historia, entristecida, decide recurrir a sus padres, y ya de paso pedirles perdón.


Después de una semana, ya va a la escuela, con Raul, su hermana Elizabeth, y sus dos mejores amigas, Sara y Tania. Y asi aprendió Ruth que lo mejor de la vida son la familia y las amistades,  sin ellos te puedes sentir muy sol@.





Jaime y sus aventuras

Lisdania Rodríguez 1C

Jaime es un niño de trece años, muy alto, rubio, con ojos azules. Es muy majo pero bastante callado. Su email es jaimehernandez@gmail.com, su número de teléfono es 636626192. Sus padres pertenecen a una secta de personas que salvan a niños y niñas que son secuestrados o adoptados  por personas que les quieren hacer algo. Un día se fueron él y su familia se fueron de vacaciones, pero cuando volvían a casa el coche se estrelló contra un camión, sus padres fallecieron pero el por suerte pudo vivir. Tras pasar unas semanas en el hospital fue llevado a un orfanato.

Después de cinco meses, fue adoptado por unas personas aparentemente buenas que vivían en Barcelona pero él no quería ir porque no quería irse de Madrid, esas personas se llamaban María y Ramón, pero en realidad querían matarle porque sus padres eran sus enemigos. Jaime estaba muy contento con su nueva familia, y en su nuevo colegio también tenía muchos amigos; aunque al principio siempre quería estar solo y no quería hablar con nadie.

Un día escucho a María que le dijo a Ramón:

-Tenemos que deshacernos de él lo más pronto posible, porque si no el jefe se enfadara con nosotros-dijo María.

-No sé  cómo lo vamos a hacer porque si no  se murió en el accidente del coche…-dijo Ramón.

Entonces Jaime decidió escaparse de casa para que no le mataran; pensó:

-Debo coger todas las cosas que me hacen falta e irme antes de que se den cuenta de que me enterado de lo quieren hacer.

Cogió todas lo que necesitaba y se escapó. Unas horas después María y Ramón se dieron cuenta de que Jaime estaba tardando mucho del colegio; entonces fueron al colegio y preguntaron por este, pero le dijeron que él había  salido a la misma hora que todos los demás  niños.

Ramón y María se dieron cuenta de que Jaime se había enterado de lo que estaban tramando. Le buscaron por todas partes, pero no le encontraron, pasaron varias horas y se fueron a casa. A l día siguiente volvieron a la búsqueda y tampoco le encontraron.

Jaime se encontraba en la esquina de una calle muy lejana, ya que se pasó toda la noche andando para que no le cogieran.



El llego a un pueblo y denuncio a María y Ramón. Una familia muy amable decidió acogerle en su casa; pero esa gente no sabía que ha Jaime le estaban persiguiendo y cuando se enteraron Jaime se tuvo que ir de la casa.

Entonces pensó:

-Que debo hacer, si me pillan me mataran y  yo no quiero morir por culpa de mis padres yo no tengo  la  culpa de que mis padre fueran buenas personas y ayudasen a los niños que ellos raptaban.

Cuando la policía consiguió atrapar a María y Ramón, Jaime fue otra vez para un  orfanato y pasado un año le adoptaron una familia de Madrid; su ciudad de nacimiento.

Después de siete años Jaime ya tenía diez y nueve años; es decir que ya era mayor de edad y ya se había ido de casa de sus padres adoptivos; ya tenía novia llamada Zuriñe y tenían planes  de casarse y de tener muchos hijos. Él ya se había olvidado de María y Ramón pero un día se enteró que habían salido de la cárcel; pero no estaba preocupado porque ya no estaba en Barcelona y no le podrían encontrar.

Cuando ya tenía 23 años ya tenía dos hijos y su mujer estaba embarazada de siete meses. Era muy feliz con su familia y sus dos hijos; pero él no le había pasado con María y Ramón. Entonces a su mejer se le adelanto el parto y tuvieron una niña muy bonita a la que le llamaron Roció como su verdadera madre, la niña tubo que estar varios días en una incubadora ya que era bastante pequeña.

Después de que Roció saliera del hospital se fueron a vivir a Madrid, su ciudad natal. Jaime estaba muy contento. Entonces un día pensó que debería decirle a su mujer lo que había pasado en su pasado.

Un día cuando Zuriñe llego del trabajo Jaime le dijo:

-Cariño tenemos que hablar y muy seriamente –dijo él.

-¿Qué pasa, que es tan importante? –pregunto ella.

-Veras, cuando yo era un niño mis padres subieron un accidente en el coche yo no lo vi tan raro pero después de unos meses me entere que mis padres adoptivos fueron los que les mataron y desde entonces me están persiguiendo ya que yo me escape de casa cuando me entere y ahora me quieren matar.

-¿Porque no me habías contado eso antes? –le dijo ella muy enfadada.

-Porque tenía miedo de que me dejaras y no me dejases ver más a nuestros hijos- -dijo.

-¿Pero sabes que nuestros hijos pueden estar en peligro? Porque tu no me dijiste que te están persiguiendo y que te quieren matar. S a ellos le ¡s pasa algo no se de lo que sería capaz de hacer.

Jaime le dijo que si quería se fuese con sus hijos pero que tenía que dejarle verlos. Zuriñe le dijo que si se iba a ir porque no quería que les pasara nada pero que tampoco quería que le pasase nada él y no sabía qué hacer.

Jaime le dijo que era mejor que se fuera y así no tenía que estar preocupada por si algún día los niños no volvían a casa. Zuriñe se fue de casa y Jaime paso mucho tiempo sin ver a sus hijos pero al final hablo con la policía y todo el lio con María y Ramón todo paso y el volvió con sus hijos y con Zuriñe.

Jaime fue muy feliz con toda su familia y nunca más volvió a pensar en Ramón y María.










 

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