NO
RENDIRSE NUNCA
Nerea
Fernández 1C
Esta
historia cuenta la increíble experiencia de Ronald, un joven sin techo de veinte
y cinco años que consiguió cumplir su sueño. Ronald era un joven de veinte y
cinco años que no tenía casa, ni dinero, ni trabajo y que vivía debajo de un
viejo y sucio puente en Ámsterdam con su perro callejero. Es alto, estaba muy
delgado puesto que casi no comía, tenía el pelo marrón y sucio, y siempre
vestía con su única ropa: un abrigo roto, una camisa sucia y unos pantalones
destrozados y malolientes.
Detestaba
que se rieran de el por vivir en las condiciones que vivía, ya que no estaba
acostumbrado a que se rieran de el puesto que de niño nunca se habían burlado
de él, porque era un niño rico y poderoso. Vive en un estado horrible, sin
comida, siempre está robando víveres en las tiendas y odia robar ya que tiene
un gran corazón, sin agua y solo refugiado con el simple techo de un viejo
puente sucio y roto. Y su gran sueño era seguir la profesión de sus padres,
convertirse en un famoso guionista de cine y encontrar el amor verdadero.
Sus
padres eran unos ricos y famosos guionistas de cine en Londres pero cuando Ron
tenía solo diez años, sus padres murieron en una terrible explosión y tuvo que
ir a vivir con su abuela. Pero cuando tenía diez y ocho años y se disponía para
ir a la universidad, su abuela murió y como se quedó destrozado, decidió no ir.
Un
día, cansado de que se rieran de él porque no tenía dinero, decidió que va a
intentar alcanzar su gran meta en la vida, triunfar en el mundo del cine. Pero
no ira solo, ira con su amigo Ben.
Ben
Johnson era un joven avaricioso de 17 años. Sus padres se llamaban Olga y James
Johnson, unos conocidos y adinerados dentistas en el barrio. Vivía en
Ámsterdam, en el centro, con sus padres y su hermano de 4 años, Tom. Se crió
con sus padres y su único objetivo en la
vida era ser millonario, de cualquier manera. Las cualidades de Ben eran
muchas; era guapo, atlético, simpático, tenía dinero y era popular.
Pero
Ben no se esforzaba en los estudios, a pesar de que quería llegar a tener un
buen trabajo para hacerse rico. Y su única debilidad era el dinero, cuando
había dinero de por medio, caía rendido por la avaricia y perdía el norte.
Ben
iva todos los días a visitar a Ron, para que le contara que tal le va, y Ben un
día le dijo:
-
Tranquilo, yo te ayudaré a cumplir tu sueño.
Pero, lo que Ron no sabía es que cuando
tuviera una buena idea para un guion Ben intentará robársela. Así que, gracias
a unos contactos que gracias a sus padres Ben tenía en la agencia de viajes,
consiguieron llegar a Londres y colarse en la casa donde Ron se crio con sus
padres, ya que todavía no había sido vendida.
Llegaron
a la casa, estaba sucia y vieja de tantos años que habían pasado. Era una casa
de estilo antiguo, con escaleras largas y anchas y cortinas elegantes de
colores oscuros y esquinas bordadas. Cuando se colaron, fueron al antiguo escritorio
de sus padres, aquel cuarto pequeño y lleno de luz, que aunque la casa fuera
muy grande, ese era un lugar perfecto para la intimidad.
Inmediatamente,
se pusieron a buscar y vieron que en un cajón de un escritorio, había una
pequeña libreta escondida, era una libreta con todas las ideas que los padres
de Ron habían tenido en su carrera. Todas estaban ya presentadas, o no eran muy
buenas, hasta que encontraron en las últimas páginas de el sucio cuaderno una
idea que era magnifica.
Entonces,
al caer la noche, se quedaron a dormir en la antigua vivienda, y de madrugada
Ben fue a robarle la libreta a Ron, pero Ron le descubrió y le dijo:
-Ben no hace
falta todo esto, podemos compartir los méritos. Podemos conseguir la fama los
dos juntos, seremos socios.
Ben
pensó un rato, y finalmente le dijo:
-Yo no
compartiré mi fama y mi dinero con un simple vagabundo.
Luego,
Ben, cegado por la codicia, cogió una estatuilla de piedra que había en la
mesa e intentó darle en la cabeza a Ron
con ella. En ese momento Ron echo a correr, y cuando salió de la casa atrancó
la puerta encerrando a Ben en la mansión, y cuando consiguió calmarse del susto
que se había llevado viendo que alguien le quería matar, llamó a la policía.
Cuando
la policía llegó, sacaron a Ben de la casa, y les llevaron a todos a comisaría
para que explicaran lo que había pasado. Al principio no creían a Ron, ya que
era un vagabundo y pensaban que solo quería sacarle el dinero al pobre joven
Ben. Pero, por suerte, había una anciana que vivía al lado, y vio todo lo que
pasó, así que metieron a Ben en un reformatorio ya que todavía era menor, y
ayudaron a Ron a presentar su idea al mundo del espectáculo.
Ahora Ron es un famoso y
rico guionista, vive en Londres y tiene mujer y tres hijos, y da gracias a que
nunca se rindió y fue fuerte para lograr su sueño.
FIN
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