Ainize Davies 1C




  


EN BILBAO
Ainize Davies

En Bilbao vivía una chica llamada Rebeca. Rebeca era una niña fuerte, rubia, con ojos azules y bastante alta para su edad .Hacía poco tiempo que sus padres habían muerto en un accidente, y desde entonces vivía con sus abuelos cerca del museo Guggenheim, en Abando. Se había vuelto gótica cuando sus padres murieron. Tenía una voz preciosa, con la que quería cumplir su sueño, ser cantante profesional. Su grave problema, era que tenía pánico a los escenarios. Cerca de su casa, vivía  un vecino llamado Jerry, que también había perdió a sus padres y a un hermano. Desde aquel momento empezó a odiar a los niños a causa de la muerte de su hermano, y Rebeca le tenía miedo.

    Un día cuando estaba yendo Rebeca al colegio por las estrechas calles con olor a pescado, vio un cartel en el bar Asturiano con un eslogan muy pegadizo “Venid a cantar y bailar y  el ganador conseguirá 1500€."  Ella sin perder un minuto de aquella oportunidad, entró y le explicó al jefe del bar que quería concursar. Él le contestó que estaba de suerte, porque era la última que podía entrar, ya que estaba lleno. El concurso era dentro de dos días.
  
    De vuelta a casa, se encontró con Jerry. Iba vestido como siempre, con una camiseta de color verde y unas mallas de color azul. Al verle, empezó a andar rápido y él la siguió hasta una calle sin salida, y  a medida que se acercaba, se podía oler un apestoso aroma.

-Hola Rebeca, he visto que te has apuntado al concurso, y sabrás que cuando tienes una fobia es imposible, afrontarla.

-No es verdad. Déjame en paz.

-Hacemos un trato, si consigues hacer un buen espectáculo, te dejare en paz.

-Vale.
  
    Entonces decidió irse de allí, por si cambiaba de idea. Al llegar a casa, Rebeca  hizo los deberes en la mesa de roble macizo, y se puso a ensayar. Al acabar, varias horas después,  se fue a la cama y se durmió pensando en el día de la actuación, en el escenario, la fama, los ruidosos aplausos, los bonitos viajes que iba a hacer a Londres con su familia, sus largos paseos por los suaves y verdes prados, la brisa caliente en una bonita playa… todo lo que a una niña de 13 años le gustaría  hacer con el dinero. Pero poco a poco, sin que ella se diera cuenta se durmió.

    Al día siguiente se despertó y se fue al baño para ducharse. Después de una larga ducha, desayunó y se vistió para ir al colegio. Cuando llegó, sus amigos le dijeron que la más popular del colegio iba a participar en el concurso.  Aquella era una rival  difícil, por su elasticidad y por sus grandes dotes de baile. Justo en ese momento sonó el timbre y  se dirigió a clase. Los pasillos estaban repletos, y apenas se podía mover por aquella multitud, sin embargo, Rebeca estaba feliz, feliz porque estaba segura que iba a afrontar a sus miedos. Después de varios minutos, llego a clase.

    Al salir de clase Rebeca, fue donde un amigo, que iba a clase con ella y se llamaba Ángel. El chico era majo, rubio, con ojos azules y era su mejor amigo. Le encantaban los animales y tenía un gato llamado Sery.  Sery era un gato blanco, sus negros ojos eran como el azabache, y era bastante juguetón. A menudo, Rebeca iba a visitar  a su gato, porque con el tiempo se habían hecho muy amigos.

-¿Ángel, te apetece dar un paseo?-preguntó.

-¿Por dónde?

-Por el centro comercial. Así me compro un vestido para la actuación de pasado mañana.- contestó

- Vale. ¿Qué canción vas a cantar.

- Una inventada –contestó al salir de casa de Ángel

    En pocos  minutos, llegaron a Zubiarte. Era un lugar inmenso, con muchas tiendas de  ropa conocidas. Había mucha gente, y hacía mucho calor. En lo alto había unas bonitas lámparas con forma de corazón que iluminaban toda la estancia. Miró a un lado y vio  una gran tienda de ropa, llamada Desigual. Entró acompañada de Ángel.

 -Mira este vestido ¿te gusta?

 -Sí

    Era un vestido de color azul cielo con el que Rebeca parecía una princesa de verdad, por eso sin pensárselo dos veces se lo compró.

    A la mañana siguiente Rebeca se arregló, se puso su vestido y se fue hacía su actuación. Había mucha gente, y estaban todos sentados en unas grandes mesas de color canela. Rebeca estaba como nunca, con fuerza, sin miedo. Era su momento.  Subió al escenario y empezó a cantar. Se sentía bien   por haber cumplido su sueño al fin, hacer frente a su pánico.
    Miro a la gente  por un instante, y vio a Ángel. Estaba sonriente, también estaba Jerry, y asombrosamente, estaba hablando con un niño. El niño era bajito, y bastante regordete pero parecía como si se conocieran de algo. Acabó de cantar y le acogieron con ruidosos aplausos.

    La siguiente actuación era de una chica llamada Claudia. Era muy mayor comparada con las demás concursantes.  La chica era rubia, guapa y estaba bastante musculosa para su edad. Además olía estupendamente, y su vestuario era cómodo y reluciente.  Su actuación fue impresionante.   El tiempo pasaba, y Rebeca se iba poniendo  cada vez más nerviosa. Entonces se fue  dónde  Ángel.

-Hola Ángel.

-Hola.

-¿te ha gustado mi actuación?

-Sí.

-¿Sabes, que Jerry ha estado aquí no?

-Sí, y creo que le ha gustado tu actuación.

- Eso es imposible tú lo sabes-  respondió  un tanto incomoda

    En ese instante, la voz del presentador retumbó por toda la sala y Rebeca subió al escenario un tanto nerviosa.

-Y la ganadora es… Rebeca un aplauso para ella
      
Los  sonoros aplausos, le llegaban al corazón y entonces dijo:

-En parte no solo he ganado yo… sino todos. Se han esforzado para hacer estas  impresionantes actuaciones, así que  un aplauso para todo el mundo no solo para mí.

    Esta vez los aplausos eran más fuertes y sonoros y daban fuerza a Rebeca.  Entonces, entro una mujer bastante alta con un rugoso cartel en la mano, en el que ponía “Cupón de 1500 euros”.  La mujer vestía bastante bien, y para  asombro de                  Rebeca olía como su madre. Al acabar la actuación fue donde Ángel.

-Rebeca felicidades…. esto te quiero decir una cosa… mi madre este fin de semana se va de viaje y me preguntaba, si querrías venir con nosotros… nos gustaría que vinieses.

-Me encantaría… pero más aún si viniera Jerry… ¿puede venir?

-Claro.

 -Gracias… esto tengo que ir a buscarle.

 -A mí… gracias por querer invitarme… pero te recuerdo que hicimos un trato.

 -Lo sé… pero quisiera que vinieras con nosotros.

 -A Rebeca se me olvidaba me encanta como as actuado.

 -Gracias.             
 -Me equivocaba contigo. Lo siento.

 -Equivocar… ¿en qué?   

 - En todo lo que dije lo siento

 -Ejem… yo existo.

 -A… hola Ángel.

 -Así mejor.

 -Jajajaja- Rieron al unísono.

    Así se hicieron amigos, y gracias a Ángel y a Rebeca Jerry pudo afrontar sus miedos y conseguir ser una persona distinta. Pasaron los días y llego el fin de semana, unos de los días más felices para él y por suerte después de la excursión que hicieron todos juntos, y que le sirvió para mejorar su carácter.

    A lo lago de la semana hicieron una ruta de viajes solo y pudo oler la fresca hierba, la fina hierba de la sabana, el olor a césped recién cortado de Londres, la caliente y sonora brisa de Miami, las gélidas aguas de las islas Canarias… todo lo que el imaginó desde que era pequeño, y además consiguió un trabajo en el cuartel de policía del que pocos años después ascendió.
    Fueron felices juntos quedando para comer todos los sábados. Rebeca se apuntó a clases de canto y formo un grupo que se hizo muy famoso varios años después llamado “Directioners” que triunfó y entre los de grupo se encontraba Claudia que se hicieron grandes amigas intimas y con la que disfruto mucho.


        
  












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